Chacras
del Coria
Tomando su nombre de una antigua granja que ocupara estas tierras mendocinas, pertenecientes a Don Bohorquez de Coria, es un destino ideal para quienes deseen recorrer las bodegas más importantes de la región y emprender una travesía hacía las altas montañas que anuncian la cercana presencia de
Espacios verdes, ferias callejeras, espectáculos públicos y mucho más podrá descubrir el visitante que llegue a este rinconcito cuyano.
Guaymallen
Preparada para recibir a sus visitantes ostenta una oferta en alojamientos compuesta de hoteles; apart hoteles; cabañas; hostel; hospedajes y camping, cada uno con los servicios necesarios para una confortable y agradable estadía. Igual de interesante resultan sus opciones gastronómicas: restaurantes, casas y patios de comida, restó-bares junto a las mejores bodegas mendocinas, deleitarán los más exigentes paladares.
Transitando sus calles, dos circuitos turísticos proponen descubrir los rincones más emocionantes: el circuito cultural permite apreciar las salas de arte, el cine teatro, museos y bibliotecas en un paseo atrapante para quienes gusten de las diferentes formas de expresión de la comunidad. Los turistas que prefieran la mezcla del misticismo y la exquisita arquitectura, podrán transitar un circuito religioso que conduce a Iglesias y Capillas deslumbrantes.
Otra arista queda por explorar: el Turismo Rural se suma a esta propuesta turística para dejar expuesto uno de los mejores productos que regalan estas tierras: los vinos. Con aires campestres y los aromas de las uvas recién cosechadas promete una experiencia única en establecimientos que abren sus puertas para revelar sus secretos y tradiciones.
El Cañon del Atuel
Rodeado de formaciones
montañosas que parecen esconder su belleza, el río Atuel se lanza por las rocas
resplandeciendo sus colores cristalinos y turquesas. En sus orillas el turista
encontrará todos los servicios para disfrutar de una estadía placentera:
hoteles, cabañas, casas de alquiler y camping conforman la nutrida oferta hotelera
de este paraíso terrenal.
Un paseo por el Cañón
será una alternativa excelente para descubrir las formas que el viento y la
lluvia se empeñan en tallar sobre el relieve: Museo de Cera, Sillón de
Rivadavia, El Lagarto, Los Viejos, Los Monstruos, la Ciudad Encantada ,
El Mendigo, Los Jardines Colgantes, Los Monjes, son algunas de las obras más destacas
de la naturaleza.
Destino ideal para contagiarse de la serenidad que el ambiente regala, también resulta indicado para los amantes de los deportes y la aventura. Opciones que desafían las elevaciones; se internan en los rápidos; o se elevan para admirar las postales en todas sus dimensiones, prometen una experiencia inolvidable y emocionante.
El río Atuel se interna entre las formaciones rocosas formando remansos que invitan a relajarse; o se lanza por el relieve accidentado provocando saltos que acompañan su veloz recorrido. El rafting es una de las alternativas más convocantes para recorrerlo; otra, los paseos en catamarán.
Aguas abajo, el lago formado por la presa Valle Grande y el Embalse del Nihuil merecen una visita si el objetivo es disfrutar de las disciplinas náuticas: natación, buceo, jet esquí, remo, motonáutica, windsurf son las alternativas que convocan a los amantes del riesgo y el ambiente acuático. Su rica fauna íctica también los hace una excelente opción para la pesca deportiva.
Pero aquí no se agotan las propuestas: los visitantes que llegan en busca de la aventura y la adrenalina también podrán satisfacer sus deseos. Cabalgatas por senderos agrestes; rappel y escalada, desafiando los paredones rocosos; tirolesa, trekking, y hasta la posibilidad de observar los paisajes desde las alturas en un parapente, se suman a la nutrida cartelera que ostenta este rincón mendocino tan atrapante.
Destino ideal para contagiarse de la serenidad que el ambiente regala, también resulta indicado para los amantes de los deportes y la aventura. Opciones que desafían las elevaciones; se internan en los rápidos; o se elevan para admirar las postales en todas sus dimensiones, prometen una experiencia inolvidable y emocionante.
El río Atuel se interna entre las formaciones rocosas formando remansos que invitan a relajarse; o se lanza por el relieve accidentado provocando saltos que acompañan su veloz recorrido. El rafting es una de las alternativas más convocantes para recorrerlo; otra, los paseos en catamarán.
Aguas abajo, el lago formado por la presa Valle Grande y el Embalse del Nihuil merecen una visita si el objetivo es disfrutar de las disciplinas náuticas: natación, buceo, jet esquí, remo, motonáutica, windsurf son las alternativas que convocan a los amantes del riesgo y el ambiente acuático. Su rica fauna íctica también los hace una excelente opción para la pesca deportiva.
Pero aquí no se agotan las propuestas: los visitantes que llegan en busca de la aventura y la adrenalina también podrán satisfacer sus deseos. Cabalgatas por senderos agrestes; rappel y escalada, desafiando los paredones rocosos; tirolesa, trekking, y hasta la posibilidad de observar los paisajes desde las alturas en un parapente, se suman a la nutrida cartelera que ostenta este rincón mendocino tan atrapante.
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